Maldivas, un paraiso de 1200 islas
Perderse entre más de mil doscientas islas es el sueño de cualquier pareja. Pequeñas porciones de un paraíso en el Océano Índico, situado al sur de la India. Es lo que nos ofrecen las Maldivas, un archipiélago con los destinos más deseados del planeta. Enclave para los que buscan una pequeña parcela de privacidad, pues un millar de los islotes está deshabitado.
Nada más aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Malé, situado en la isla de Hulhulé, uno ya tiene la impresión de estar en un lugar privilegiado, especial. Malé, la capital de este pais, está a dos kilómetros y medio del aeropuerto, es una ciudad-isla de lo más peculiar y desde allí se puede acceder a los islotes en hidroavión o en lancha. Malé dispone de una gran oferta hotelera y es también un fondeadero de barcos, y es el centro de la vida comercial de las Maldivas.
En este país puedes pasear casi a ras del mar, al ser el más plano del mundo, región donde relajarse y tomarse un cóctel bajo alguno de los numerosos cocoteros, o bien a orillas de las lagunas, meciéndote en una hamaca enlazada entre palmeras.
Las aguas de las Maldivas, impregnadas por un color azul cobalto, no sólo deslumbran por la cualidad cromática de su superficie, sino por las grandes extensiones de coral que oculta bajo sus aguas. Todo un deleite para los aficionados al submarinismo, aunque tan solo sea como simple observación de la fauna submarina. Aquí se contempla todo un modelo de desarrollo turístico sostenible, sumamente respetuoso con el medio ambiente.
Este impresionante lugar, no sólo atrae por su exotismo, también por el esplendor del lujo tropical. No obstante, la riqueza de cultura nativa no defraudara al visitante. Tienes la posibilidad de conocer las tradiciones de los pobladores y dejarte sorprender por su hospitalidad, más allá del confort de los numerosos complejos turísticos, bungalós privados o spas.
Una vez en las islas, son variadas las opciones en cuanto a rutas y paseos. Desde visitas a modernos núcleos urbanos donde realizar tus compras, a travesías marítimas en velero para disfrutar de las puestas de sol. Además, un clima de temperaturas moderadas, casi constante durante todo el año hará tu estancia sumamente cómoda.

Vivir el contacto con esta naturaleza virgen, te muestra que las imágenes no le hacen justicia; debes pisar su arena y respirar su aire para creerlo. Los atolones turquesa reflejarán una experiencia inolvidable en el sudoeste asiático. Sin duda, las Maldivas son la escapada de vuestra vida.