Asturias, parque natural
Si de algo puede presumir Asturias es de la magnífica conservación de sus parajes naturales. En el Principado existen Reservas de la Biosfera, Parques Nacionales, Parques y Reservas Naturales, Paisajes Protegidos y Monumentos Naturales. Espacios que se complementan con las blancas y arenosas playas, recónditas cuevas, lagos, embalses, ríos cristalinos, así como la Fauna y la Flora Autóctona de una sensacional belleza. Visitar Asturias es visitar naturaleza en estado puro. Sus peculiares fronteras, las escarpadas montañas y el turbulento mar, han permitido que este antiguo reino se mantenga, además, inalterable en costumbres, cultura y leyendas.
De los Espacios Protegidos destaca el de los Picos de Europa, declarado Parque Nacional desde 1995 y Reserva de la Biosfera desde el 2003. Con una superfície de casi 650 kilómetros cuadrados, han sido necesarios 300 millones de años para modelar sus encrespados paisajes y aunque se extiende por Cantabria y Castilla León, es en Asturias donde se concentra el macizo con las mayores alturas. Impresionantes cumbres nevadas que pueden llegar hasta los 2,500 metros y valles de un verde resplandeciente. En esta apasionante excursión no olvides hacer una parada en conocidos Lagos de Covadonga, de origen glaciar. Allí podrás descansar, tomar un refrigerio o hacer alguna ruta a pie. Pero fuera de la espectacularidad de los grandes picos existen también otros trayectos interesantes para hacer por el interior. La ruta de Cangas de Narcea o el Desfiladero de la Hermida son un claro ejemplo. En la comarca del Narcea podrás visitar la imponente Basílica de Santa María Magdalena, construcción del siglo XVII de estilo clasicista, o el Monasterio de Juan Bautista de Corias, rodeado de ladera llenas de las viñas que producen el buen vino de Cangas, de pequeña producción pero de gran tradición.
Pero si hablamos de brebajes típicos no podemos olvidarnos de la sidra, principal bebida de la tierra con denominación de origen. El mejor lugar para degustarla y ver cómo la escancian es, sin duda, una de las muchas sidrerías que abundan por toda la región. Para acompañarla, nada mejor que un trozo del famoso queso de Cabrales, una delicia para los amantes de este lácteo. Esta comunidad autónoma está llena de pueblos y casa rurales donde todavía se conservan tradiciones ancestrales pero también de localidades enfocadas claramente al turismo, sobre todo, en la costa. La de Ribadesella, por ejemplo, en la costa oriental, tiene la peculiaridad de que se está convirtiendo en el primer destino turístico de España para celíacos. Prácticamente, en cualquier restaurante y hotel de la ciudad se puede encontrar un menú sin gluten. La playa de Santa Marina, la más popular de esta localidad, guarda, además, una sorpresa al visitante primerizo. En el extremo occidental, en la bajada al acantilado, pueden verse rastros de pisadas de saurópodos. Sorprendente ¿no?
Gijón y Oviedo, la capital, son las dos poblaciones que concentran el mayor número de habitantes. La primera, situada en la costa central, está fuertemente ligada al mar. Cuenta con un puerto marítimo y un puerto deportivo, además de la enorme playa de San Lorenzo. Oviedo, por su parte, es el contraste. Se trata de una ciudad de interior, aunque está situada a tan sólo a 28 kilómetros de la costa. Enclavada en un hermoso valle es perfecta para los que prefieren olvidarse del coche e ir, a todos sitios, caminando. Quizá una de las zonas más bonitas sea el casco viejo de la ciudad. Es enteramente peatonal y en él confluyen la catedral, el ayuntamiento, museos y edificios emblemáticos junto a bares de copas, restaurantes y esculturas de diversos personajes.
Sin duda, un enclave natural único lleno de multitud de recovecos por descubrir.